Seguridad vial para niños y embarazadas: qué no puedes olvidar

Con las vacaciones de Semana Santa a la vuelta de la esquina, en Moodelli hemos creído conveniente hacer un recordatorio de la importancia que tiene la seguridad vial para todos, pero más aún si cabe para los niños y las embarazadas.

Como seguro que sois muchas las familias con niños y también con bebés en camino, que tenéis pensado aprovechar los días festivos para desplazaros a diferentes puntos del país e incluso del resto de Europa, hemos querido incidir en algunas cuestiones que en ningún caso podéis pasar por alto si viajáis en coche.

Como sabréis, el Congreso de los Diputados aprobó el pasado marzo de 2014 la reforma de la Ley sobre Tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, que incorporó importantes cambios, algunos de ellos relacionados directamente con la seguridad infantil en el coche.

La novedad fundamental fue que en cuanto a la obligatoriedad en el uso un Sistema de Retención Infantil (SRI) se sustituyeron los criterios de edad y peso por la talla del niño. De este modo, todos los niños que midan igual o menos de 1,35 cm deberán (aún en trayectos cortos) hacer uso de este sistema, que siempre deberá adecuarse a su peso y altura.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), la ubicación más segura para los SRI dentro del coche es el asiento central trasero y el segundo el de detrás del copiloto. En cuanto al tamaño de la silla, que se recomienda con respaldo y doble protección lateral, la DGT distingue entre 3 grupos:

Grupo 0 (hasta los 10 kg aprox. o de 0 a 9 meses): Estas sillas se colocan siempre en sentido contrario a la marcha, porque de esta forma se da una mayor protección a cabeza, cuello y columna.
En el caso de los capazos, deberán colocarse en los asientos posteriores, en posición horizontal y transversal a la marcha. Las sillas se ubicarán en el asiento delantero (con el airbag desactivado) o los traseros.

Grupo 0+ (hasta los 13kg o de 0 a 18 meses): Estas sillas se deben utilizar siempre en los asientos traseros y en sentido contrario a la marcha. Debe cambiarse de sistema cuando el niño supere los 13 kg o su cabeza sobresalga del respaldo.
El hecho de imponer el sentido inverso se debe a que se reduce hasta un 80% el riesgo de lesiones graves, según se indica en la guía de la Asociación Española de matronas.

Se recomienda que todos los niños que pesen hasta 18 kilos viajen de esta forma ya que se crea un habitáculo de seguridad que les protege mejor en caso de accidente.

Grupo 1 (de 9 a 18 kg o de 9 meses a 4 años): Sillas con arnés que miran hacia delante y se fijan al asiento mediante el cinturón del vehículo.

Grupos 2/3 (de 15 a 26 kg o de 3 a 12 años): Son los indicados cuando llega el momento en el que el niño es demasiado grande para una silla y demasiado pequeño para el cinturón de un adulto. Recuerda que la banda diagonal del cinturón ha de pasar por encima de la clavícula y sobre el hombro sin tocar el cuello; y la banda ventral lo más abajo posible sobre caderas y muslos y nunca sobre el estómago.

En cualquier caso, es importantísimo evitar que los niños saquen los brazos o suelten los agarres, pues el sistema podría perder su efectividad y los niños quedarían desprotegidos.
Otra cuestión fundamental a tener en cuenta es colocar bien la silla de seguridad. Se debe comprobar que va bien anclada al asiento, ya sea por medio de los cinturones de seguridad, o por el sistema Isofix, que la fija directamente al chasis del vehículo.

Por otro lado, como todos sabemos lo difícil que es hacer un viaje largo con niños, es recomendable intentar hacer paradas frecuentemente (lo ideal es cada dos horas). Además, para evitar mareos es aconsejable evitar que los niños coman demasiado antes del viaje o fijen la atención en un móvil, Tablet o libro.
En el caso de viajes con bebés, las paradas han de ser más a menudo, pues no pueden estar más de una hora y media en la silla del coche.

En lo que respecta a las futuras mamás al volante, la DGT recomienda que el cinturón de seguridad se ponga de la siguiente manera: con la banda pélvica a la altura de las ingles y por debajo del abdomen, nunca sobre el vientre. En cuanto a la banda superior, ha de ir entre los senos y sobre el hombro, alejada del cuello.
Además, se tiene que aumentar la distancia entre el asiento y el volante o salpicadero y comprobar que el reposacabezas esté a la altura adecuada para cada una.
Es necesario parar a descansar como mínimo cada 2 horas y no se aconseja conducir en las últimas semanas de embarazo.

En definitiva, con el cumplimiento de estas recomendaciones se puede pasar a disfrutar de los viajes en coche en familia con tranquilidad y, sobre todo, seguridad.

Folleto sobre los Sistemas de Retención Infantil (SRI) de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Página 14 del folleto sobre los Sistemas de Retención Infantil (SRI) de la Dirección General de Tráfico (DGT).